Macroeconomia   © 1986, 1990, 2002 John Petroff.
Traducción 2003 Yolanda Dempsey, 2007 Lourdes Sada
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Capítulo 9:

POLÍTICA FISCAL

El propósito de este tema es identificar las políticas necesarias para afrontar la recesión o la inflación y estudiar sus limitaciones. Se presentan las políticas fiscales no discrecionales.

POLÍTICA FISCAL

La política fiscal es el uso de los impuestos y del gasto público para controlar la actividad económica de un país. Tal intento se indica explícitamente en la Ley de Empleo de 1946 en Estados Unidos y se expone en forma modificada en la Ley de Humphrey-Hawkins de 1978.

En 1981, los cambios impositivos aprobados por el congreso estadounidense recibieron el nombre de Ley del Impuesto de Recuperación Económica. Esto demuestra claramente que el gobierno utiliza los impuestos como un medio de controlar la economía. Junto con el gasto, los cambios impositivos constituyen la política fiscal.

AUMENTO DEL GASTO GUBERNAMENTAL

El gasto gubernamental es un componente del gasto agregado. El beneficio del efecto multiplicador puede derivarse a un único incremento en el gasto gubernamental para combatir un estado de recesión. Este fue el caso New Deal de Rooselvelt. En el análisis filtración-inyección, el gasto gubernamental es la inyección que contribuye a aumentar el equilibrio de la economía.

La autoridad del valle de Tennessee creada en los años 30 fue una combinación de numerosos proyectos importantes con miles de nuevos trabajos. Esta nueva fuente de ingresos, y por tanto de gasto agregado, fue un impulso significativo para sacar a la economía de la gran depresión.

AUMENTO DE IMPUESTOS

El aumento de impuestos reduce la renta y por lo tanto el gasto agregado. Si se imagina esta subida como un pago único, el gasto agregado se desplaza hacia abajo de forma paralela. Un aumento de los impuestos puede ser positivo en el caso de una demanda excesiva que causa inflación, o sea cuando se presenta una brecha inflacionaria. En el análisis de la filtración-inyección el aumento del impuesto es una filtración y se agrega al ahorro.

A finales de los años 60, se decretó un incremento de los impuestos en Estados Unidos. Su propósito era disminuir el gasto agregado, es decir, crear un efecto multiplicador negativo para combatir la creciente inflación que estaba experimentando la economía.

MULTIPLICADOR DEL PRESUPUESTO EQUILIBRADO

Si el aumento en el gasto público es igual al aumento de los impuestos, el presupuesto es equilibrado. Un presupuesto equilibrado, con aumentos simultáneos de gasto e impuestos no es neutral, sino expansionista. La razón es que los impuestos reducen el ahorro al igual que el consumo, y que la reducción producida por los impuestos es menor que el crecimiento, debido al gasto público adicional. El valor del multiplicador de presupuesto equilibrado es 1.

A principios del siglo XX, los distintos gobiernos estadounidenses creían en el equilibrio del presupuesto. Cualquier aumento en el gasto presuponía un aumento en ingresos fiscales. Hasta 1930, la economía creció a un paso muy rápido, pero en los años treinta un presupuesto equilibrado con una reducción en el gasto hizo que la economía se contrajese aún más.

POLÍTICA FISCAL KEYNESIANA

Keynes recomienda utilizar una política fiscal expansiva en una recesión: reducir los impuestos y aumentar el gasto. En el caso de la inflación, recomienda lo contrario.

Todos los gobiernos occidentales han adoptado medidas que solicitan la intervención del gobierno por medio de cambios en los impuestos y el gasto para controlar la actividad económica. En Estados Unidos, esa evidencia aparece en la Ley de Empleo de 1946.

EFICACIA DE LA POLÍTICA FISCAL

La política fiscal expansiva puede ser ineficaz si ocurre un efecto crowding-out (desplazamiento de la inversión privada) cuando el gobierno prefiere financiar el gasto con préstamos en vez de impuestos o dinero nuevo. La lucha contra la inflación por medio de la reducción del gasto y el incremento de los impuestos puede ser ineficaz también si el exceso del presupuesto se utiliza para pagar la deuda.

La subida de los impuestos decretada a finales de los años 60 para combatir la inflación no logró detenerla, pues estos ingresos del gobierno se gastaron inmediatamente en la guerra de Vietnam.

EFECTO CROWDING-OUT

Se produce un efecto crowding-out cuando el gobierno pide un préstamo: la inversión privada de las empresas disminuye porque el riesgo para el prestamista es menor con el gobierno que con prestatarios privados. Así, el efecto es reemplazar la inversión privada, potencialmente deseable, con gasto público.

Los tipos de interés en los Estados Unidos han sido más altos que los de otros países occidentales importantes en los años 70 y 80. Una razón de estos altos tipos de interés es la gran deuda pública, que debe refinanciarse con frecuencia. El ministerio de hacienda tiene que ofrecer un tipo interés adecuado para vender sus bonos, lo que influye sobre otros tipos de interés de los mercados financieros. La lentitud del crecimiento económico se ha achacado a estos tipos de interés, generalmente altos.

RETRASOS DE LA POLÍTICA FISCAL

La eficacia de la política fiscal puede verse reducida también por la existencia de retrasos o demoras en su impacto. El retraso del reconocimiento se relaciona con la identificación del verdadero problema. El retraso administrativo proviene del tiempo que se tarda en poner en práctica los estatutos o reglamentos para implementar las nuevas políticas económicas. La causa del retraso operacional es el tiempo que se precisa para observar y notar los efectos de los cambios impositivos, por ejemplo, cuando se hacen reformas en los impuestos.

Kennedy fue elegido presidente en 1960, en medio de una ligera desaceleración de la economía. Inmediatamente propuso una reducción de impuestos según la política fiscal de Keynes. Sin embargo, esta reducción no entró en vigor hasta 1964 y sus efectos no se hicieron sentir hasta varios años después. Para entonces, la economía comenzaba a sufrir inflación, y se hizo necesaria una política opuesta.

POLÍTICA FISCAL NO DISCRECIONAL

La política fiscal no discrecional se ocupa de los diferentes programas en curso de impuestos y gasto público, que se dedican principalmente al mantenimiento de los ingresos. Generalmente cambian poco e incluyen la Seguridad Social y los subsidios sociales y de desempleo.

El pago de los subsidios de desempleo es un ejemplo típico de política fiscal no discrecional. Los pagos aumentan forzosamente cuando el número de parados crece, es decir, durante una desaceleración económica o una recesión. De forma paralela, los pagos disminuyen cuando los desempleados encuentran trabajo durante una recuperación económica.

ESTABILIZADOR AUTOMÁTICO

La política fiscal no discrecional actúa como estabilizador automático de la economía, porque durante una recesión los pagos tienden a aumentar, mientras que la recaudación de cotizaciones disminuye cuando la renta es más baja. En períodos de prosperidad económica, las recaudaciones aumentan mientras que los pagos disminuyen. El exceso y déficit de las contribuciones durante épocas de prosperidad y de recesión, respectivamente, están en correlación con la política apropiada y ayuda a reducir (pero sin corregir completamente) la situación económica existente.

Los mayores subsidios de desempleo se pagan cuando el desempleo es más alto. Así, los subsidios compensan la pérdida de ingresos de los desempleados. Pero los subsidios son solamente una pequeña proporción de los ingresos perdidos, por lo que constituyen sólo una medida correctiva parcial.

PRESUPUESTO DE PLENO EMPLEO

Puesto que el estabilizador automático de la política fiscal no discrecional crea déficits y excesos insuficientes, debe determinarse la envergadura de las medidas políticas adicionales necesarias. Esto se hace con la ayuda del presupuesto de pleno empleo, que calcula cuál habría sido el superávit o déficit presupuestario si existiese una situación de pleno empleo.

Durante los años 70 y 80, el presupuesto estadounidense fue deficitario. En este período, debido a los altos índices de desempleo de mediados de los 70 y principios de los 80, el presupuesto de pleno empleo arrojaba un superávit (porque si los parados hubiesen estado trabajando en esos años, los impuestos que habrían pagado habrían sido mayores que el gasto). Así, se podrían haber defendido déficits presupuestarios reales aún mayores.

FRENO FISCAL

El estabilizador automático de la política fiscal no discrecional crea superávits en períodos de prosperidad. Sin embargo, éstos pueden actuar como un impedimento o freno a la expansión del desarrollo económico (si tal crecimiento es deseable).

Como parte de los excelentes programas New Deal, se aprobó la creación de la seguridad social. En aquella época, sin embargo, los jubilados que cumplían los requisitos para recibir pensiones eran pocos, mientras que se recaudaban cotizaciones de todos los asalariados. Así, la Seguridad Social impidió una recuperación más rápida de la gran depresión.

DÉFICIT PRESUPUESTARIO

Los déficits presupuestarios se producen cuando el gasto público excede la renta gubernamental. El presupuesto federal de Estados Unidos ha sido deficitario durante los años 70 y 80 (excepto un año). Este déficit es esencialmente producto de las políticas fiscales expansionistas de Keynes. Sin embargo, en los años 80 el déficit creció aún más como consecuencia de las reducciones de impuestos inspiradas por la economía de la oferta. La reducción del déficit presupuestario pasó a constituir una prioridad política (por ejemplo, la Ley de Gramm- Rudman-Hollings).

FILOSOFÍA DEL PRESUPUESTO

La filosofía presupuestaria de equilibrar el presupuesto todos los años no es popular, porque agudiza los ciclos económicos. Una segunda propuesta, la de ocasionar un déficit siempre que sea necesario, se atribuye a la teoría del empleo de Keynes, ya que provoca un endeudamiento excesivo. La tercera opción, que se propone con frecuencia, es la filosofía del presupuesto con balances cíclicos.

Los efectos más devastadores de la filosofía del presupuesto equilibrado fueron el resultado de los esfuerzos de la administración Hoover por equilibrar el presupuesto a principios de los años 30 en los Estados Unidos (y de esfuerzos similares en Gran Bretaña). La reducción en el gasto contribuyó perceptiblemente a la gravedad de la gran depresión.

DEUDA PÚBLICA

Los déficits presupuestarios continuos de los años 70 y 80 en Estados Unidos han producido una deuda pública muy grande (más de 2.000 mil millones de dólares). Los economistas discutieron si la deuda afectaba a la situación económica actual (efecto crowding-out) y futura (necesidad de pagar la deuda). Los efectos más evidentes eran la necesidad de pagar los intereses y la amenaza externa de los extranjeros que poseían una gran proporción de la deuda y, por tanto, podían influir en el tipo de cambio del dólar.

El desplome de mercado de valores el 19 de octubre de 1987 se atribuyó en parte a la gran deuda pública (en opinión de algunos economistas). La razón era la necesidad de ofrecer tipos de interés más altos para refinanciar la deuda, creando un incremento de la inflación. Estos tipos de interés más altos disminuyen el valor de los activos financieros, e incitaron a los inversores a vender, lo que hizo que los precios bajasen aún más.

POLÍTICA FISCAL Y POLÍTICA ECONÓMICA

La política fiscal se decreta por los gobernantes electos. Aunque la estabilidad económica es una meta importante del gobierno, no es su único objetivo. La seguridad nacional, la provisión de bienes y servicios públicos y la redistribución de la renta son otras consideraciones importantes. Existe una gran evidencia de que a menudo los políticos se preocupan más de asegurar su reelección que de mantener la estabilidad económica.

POLÍTICA FISCAL EXPANSIONISTA

Frecuentemente, las políticas fiscales expansionistas, como reducciones de impuestos o aumento del gasto público, se ejecutan poco antes de unas elecciones para producir indicadores económicos favorables. No obstante, este tipo de políticas fiscales tienden a producir inflación, y poco después de las elecciones deben ponerse en marcha políticas fiscales contrarias. Además, las políticas fiscales expansionistas tienen una tendencia a aumentar el déficit presupuestario.

EFECTO NETO DE LA EXPORTACIÓN

El efecto neto de la exportación reduce la eficacia de la política fiscal. Cuando se pone en práctica una política fiscal expansionista, las exportaciones netas generalmente disminuyen, lo que reduce la producción agregada. Esta disminución de la producción agregada compensa parcialmente la política fiscal expansionista. Cuando se pone en marcha una política fiscal de contracción, las exportaciones netas generalmente aumentan. Este aumento compensa en parte la política fiscal de contracción.

ÍNDICE DE INDICADORES LIDERES

El índice de indicadores principales se utiliza para eliminar o acortar retrasos de reconocimiento, que revelan si las políticas económicas adoptadas están produciendo o no los efectos buscados. Los economistas utilizan estos indicadores para pronosticar la dirección que está tomando la economía. Ninguno de los indicadores por sí solo puede predecir el curso futuro de la economía: a menudo se utiliza un promedio o índice de los once indicadores principales para lograr un pronóstico completo. Un índice que disminuye o aumenta durante tres meses consecutivos o más indica que la economía se está moviendo en una dirección determinada.

Ejercicios_de_repaso

Tareas

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