Macroeconomia   © 1986, 1990, 2002 John Petroff.
Traducción 2003 Yolanda Dempsey, 2007 Lourdes Sada

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Capítulo 6:
CICLOS ECONÓMICOS

El propósito de este tema es estudiar la naturaleza, causas y características de los dos problemas económicos principales: los periodos de gran desempleo y los periodos de inflación.

CICLOS ECONÓMICOS
Los ciclos económicos son periodos que se repiten una y otra vez, con fases de recesión (el PNB baja) y de prosperidad (el PNB sube), cuyos efectos se sienten en todo el país. Debemos distinguirlos de las variaciones estacionales (carencia de ventas de abrigos en el verano) y tendencias seculares a largo plazo (en las que los aspectos demográficos deben tomarse en cuenta, por ejemplo la explosión de la tasa de natalidad en los años 60). Las fases de un ciclo económico son auge, contracción, recesión, depresión, recuperación, y expansión.

La existencia de un ciclo económico se puede observar más claramente cuando en las épocas de recesión la gente pierde sus empleos y es difícil encontrar uno nuevo. Cuando la economía comienza a recuperarse es más fácil encontrar empleo. Y si la economía presenta una expansión o un mayor crecimiento las personas pueden permitirse el lujo de escoger dónde quieren trabajar, debido a las múltiples oportunidades que se ofrecen.

RECESIÓN

Una recesión es una intensa disminución de la actividad económica. Tal disminución generalmente provoca un gran desempleo. Si la recesión es muy seria, se conoce como depresión. Algunas causas de la recesión son la sobreproducción, la disminución del consumo (atribuible a la preocupación sobre el futuro, por ejemplo), la carencia de innovaciones y de formación de nuevo capital, y fluctuaciones casuales.

La peor recesión que se recuerda es la de los años 30. Aproximadamente una de cada cuatro personas (casi el 25%) estaba en paro. La penuria fue más allá de la mera carencia de ingresos y, para algunos, tuvo como resultado la disolución familiar y el fracaso personal.

BIENES DURADEROS NO REEMPLAZADOS

Los ciclos económicos se ven afectados perceptiblemente por los cambios en ventas de artículos que duran varios años, porque su compra se puede posponer con mantenimiento y reparación adicionales. Tales artículos son esencialmente bienes duraderos y nuevo capital.

A menudo la compra de un automóvil se retrasa cuando no existe seguridad en el empleo, ya que en caso de despido, puede haber problemas para pagar los plazos del préstamo, con el consiguiente riesgo de perder el vehículo.

DESEMPLEO

El desempleo es la situación de la mano de obra que busca trabajo y no puede encontrarlo. El coste del desempleo se puede medir por la pérdida de producción, renta y consumo de bienes necesarios que un país dado podría alcanzar si su población activa estuviese trabajando. Un coste menos tangible, pero más significativo, es la pérdida de valor social y cultural de las personas incapaces de desempeñar un papel activo en la sociedad.

Parte de los desempleados han sido despedidos, mientras que el resto son personas en busca de su primer empleo, como por ejemplo jóvenes que acaban de terminar sus estudios.

DESEMPLEO FRICCIONAL

Desempleo friccional es el que tiene lugar cuando los trabajadores se despiden para obtener un empleo más interesante y mejor pagado. Tal movilidad laboral es conveniente, puesto que asegura que la mano de obra se utilice con más eficiencia y eleva la renta.

Es muy común buscar empleo en otra empresa si las condiciones de trabajo o el sueldo no son satisfactorios. En cierto modo, estos cambios de empleo son deseables, puesto que los trabajadores pueden hacer mejor uso de sus cualificaciones.

DESEMPLEO ESTRUCTURAL

El desempleo estructural se debe a cambios en los distintos sectores de la economía. Estas condiciones siempre cambiantes en las diferentes industrias obedecen a cambios en los gustos de los consumidores, y forman parte de cualquier sociedad en evolución. Aunque el desempleo estructural puede reducirse con la puesta al día de la fuerza laboral, en gran parte es conveniente, puesto que refleja el deseo de una sociedad por mejorar sus productos.

A mediados de los 80 la disminución del precio del petróleo hizo que muchos negocios relacionados con el petróleo (sobre todo en Tejas) dejasen de producir beneficios. Algunas empresas suspendieron las perforaciones y prospecciones y despidieron a sus empleados. Estos últimos pasaron a formar parte del desempleo estructural del país.

DESEMPLEO CÍCLICO

El desempleo cíclico sólo puede atribuirse a una deficiencia en el nivel de la actividad económica. Esta forma de desempleo es la más indeseable porque se puede evitar.

Durante la gran depresión de los años 30, el desempleo era completamente cíclico. Aquéllos que aún conservaban su empleo se aferraban a él, por lo que el desempleo friccional era prácticamente inexistente. El desempleo estructural era también menos frecuente que el causado por el miedo de la gente a gastar dinero y la necesidad de las empresas de reducir la producción.

ÍNDICE DE DESEMPLEO

El índice de desempleo en los Estados Unidos se obtiene por medio de una encuesta telefónica que determina la proporción de la mano de obra en busca de empleo e incapaz de encontrarlo. (En otros países, las estadísticas se basan en el número de personas registradas en la oficina de empleo, por lo que la comparación entre países puede ser inexacta). Los índices de desempleo pueden estar distorsionados por el empleo parcial (trabajo de media jornada), el desaliento laboral y la economía sumergida.

Algunos países calculan el índice de desempleo basándose en la proporción de personas que solicitan subsidios de desempleo. El método de la encuesta utilizado en los Estados Unidos parece ser más exacto, porque algunas personas pueden solicitar el subsidio mientras trabajan ilegalmente.

TRABAJADORES DESALENTADOS

La existencia de trabajadores desalentados hace que el índice oficial de desempleo subestime su verdadero alcance. Este problema es especialmente serio durante las recesiones, en las que aumenta el número de trabajadores desalentados que abandonan la actividad laboral.

Desgraciadamente, para algunos individuos es muy difícil encontrar empleo por mucho que lo busquen, debido a la carencia de cualificaciones o invalidez. Algunos pueden acabar por abandonar la búsqueda de trabajo. Éstos son los clasificados como trabajadores desalentados.

ÍNDICE NATURAL DE DESEMPLEO

El índice natural de desempleo corresponde a la combinación del desempleo friccional y estructural que no se puede evitar aunque el nivel de actividad económica sea muy alto. Este índice natural de desempleo solía estar en torno a un 4%, pero recientemente ha sufrido un ligero aumento debido a cambios en la mano de obra, que ahora incluye más mujeres y jóvenes (que a menudo tardan más en encontrar trabajo).

Los cambios en los gustos o los métodos de producción son causas importantes de cambios estructurales en nuestra economía. Estos cambios ocurren constantemente, por lo que cierto desempleo estructural es inevitable. Algún desempleo friccional es conveniente. Si a estas dos formas de desempleo se añade el causado por personas en busca de su primer empleo, es obvio que siempre habrá un cierto número de personas buscando trabajo.

COSTES DEL DESEMPLEO

El desempleo provoca costes económicos y no económicos. El coste económico principal es la pérdida de ingresos y producción que se refleja en una caída del PNB. Esta caída se determina utilizando una fórmula de la ley de Okun: por cada 1% que el índice de desempleo real excede al índice de desempleo natural, habrá una disminución del 2,5% del PNB. Otro coste económico del desempleo radica en que su incidencia no está distribuida equitativamente: los obreros y las minorías experimentan índices de desempleo más altos durante las recesiones que el resto de la sociedad.

COSTES NO ECONÓMICOS DEL DESEMPLEO

Los costes no económicos tienden a ser altos durante el desempleo cíclico. El desempleo puede conducir a la desintegración de la familia, pérdida de cualificaciones laborales y de la propia confianza, agitación social, enfermedades mentales, aumento de la delincuencia y declive moral. La historia está llena de ejemplos en los que una gran incidencia de desempleo ha provocado violentos cambios sociales y políticos.

INFLACIÓN

La inflación es una subida general de los precios. La tasa de inflación es igual a la tasa de cambio en un índice de precios, como el índice de precios al consumo (IPC). Históricamente, la inflación se considera grave cuando se acerca o excede el 10% anual.

El ir de compras y descubrir precios más caros es inflación. Algunos países están acostumbrados a tasas de inflación muy altas: más del 100%, lo que significa que el precio se duplica en el plazo de un año.

DEFLACIÓN

La deflación es una disminución generalizada de precios. Históricamente, la deflación es menos común que la inflación, pero también es preocupante, porque la pérdida de ingresos de una gran cantidad de empresas puede dar lugar a quiebras y a la disminución de la actividad económica (como sucedió, por ejemplo, durante la gran depresión de los años 30). En general, las recesiones van acompañadas de un descenso en los precios, ya que los consumidores pierden gran parte de sus ingresos y las empresas deben reducir sus precios de manera continua para poder vender.

Los períodos de deflación han sido escasos en la mayoría de los países del mundo. Durante la gran depresión de los años 30, los precios bajaron. Las consecuencias fueron absolutamente devastadoras: muchas empresas se arruinaron por falta de ingresos.

INFLACIÓN POR EXCESO (O TIRÓN) DE DEMANDA

Una de las posibles explicaciones de la inflación es la demanda excesiva de los consumidores cuando las empresas no pueden incrementar su producción por encima de su capacidad productiva. Esta inflación se denomina inflación por exceso de demanda.

Durante los años 60, los Estados Unidos experimentaron un período de gran actividad económica a consecuencia del desarrollo económico general y de la guerra de Vietnam. Los productores no podían aumentar su producción, mientras que los consumidores deseaban comprar más, debido a sus ingresos más altos. El resultado fue un periodo de inflación por exceso (o tirón) de demanda

INFLACIÓN POR AUMENTO DE LOS COSTES DE PRODUCCIÓN (O TIRÓN DE LOS COSTOS)

Una causa corriente de la subida de precios es el aumento de los costes de producción. Por ejemplo, las demandas sindicales de salarios más altos se han considerado como inflación producida por los salarios. Otras veces, los aumentos del precio de las materias primas producen inflación, tal como ocurrió en la crisis del petróleo de los años 70.

La crisis del petróleo de 1979-1980 hizo que los precios del crudo se disparasen a principios de los años 80. El coste creciente del combustible se trasladó a los consumidores en forma una subida en los precios. En buena parte, ese periodo inflacionista se debió a la inflación por el aumento de los costes de producción.

MEDIDA DE LA INFLACIÓN

La inflación se mide normalmente por medio del índice de precios al consumo. El índice de precios al consumo refleja el nivel general de precios de una cesta (canasta) de 300 bienes de consumo y servicios y se expresa como el cociente de los precios en un año dado dividido por los precios de la misma cesta de mercancías y servicios del año anterior. Se toma como base un año cuyo índice se fija en 100. La tasa de inflación se calcula para cualquier año dado con esta fórmula:

(índice actual - índice del año anterior)/ índice del año anterior.

REGLA DEL 70

La regla del 70 se utiliza para determinar cuánto tiempo tardarán en duplicarse los precios a la tasa de inflación actual. El número de años se determina dividiendo 70 por la tasa de inflación anual. Si la tasa de inflación actual es del 10% nos damos cuenta que los precios se duplicarán en 7 años. Esta regla puede aplicarse a cualquier tasa para averiguar en cuanto tiempo se duplica.

EFECTO REDISTRIBUTIVO DE LA INFLACIÓN

El efecto de la inflación (cuando no se prevé) es redistribuir la riqueza y los ingresos de los ahorradores y de aquéllos con ingresos fijos entre los deudores y aquéllos con ingresos variables. En otras palabras, quienes tienen ingresos fijos se ven afectados por la inflación pues su poder adquisitivo disminuye. De igual forma el que debe dinero se ve beneficiado con respecto a su acreedor, pues al amortizar el préstamo devuelve unidades monetarias de menor poder adquisitivo. Por esta razón los préstamos se conceden generalmente considerando la inflación, pues el prestamista no quiere que la inflación lo perjudique y beneficie al deudor. Por esto los préstamos se pactan con puntos porcentuales por encima de la inflación estimada.

Un prestatario que paga un tipo de interés más bajo que la tasa de inflación, devuelve menos (en poder adquisitivo) de lo que había pedido prestado. El prestatario gana y el prestamista pierde si el tipo de interés no se ajusta según dicha tasa de inflación.

RENTA REAL

La renta real es la renta nominal ajustada según la tasa de inflación. Por ejemplo, el interés real es igual al interés nominal menos la tasa de inflación. Si le prestan dinero al 12% anual y la inflación prevista es del 5%, está asumiendo un interés real del 7%.

La renta real es la cantidad real de bienes o servicios que dicha renta puede comprar, y se conoce también como poder adquisitivo. Si los precios aumentan y la renta permanece inalterada, cada vez se puede comprar menos.

INFLACIÓN PREVISTA

Si la inflación se prevé con exactitud, el efecto redistributivo de la inflación no existe. Esto se puede lograr adecuando el coste de la vida para que la renta compense la pérdida de poder adquisitivo, y ajustando los tipos de interés nominal (es decir, elevando el interés nominal de acuerdo con la tasa de inflación). La desventaja de usar los mecanismos de la inflación prevista es que perpetúan la inflación.

En los años 80, se hicieron muy populares las hipotecas con tipos de interés variables. Tanto los prestatarios, es decir los compradores de viviendas, como los prestamistas, es decir los bancos, pueden beneficiarse de este tipo de contrato. Si el interés está ligado a la inflación (o indexado), los pagos se reducen si la inflación decrece, pero los bancos también se protegen contra la pérdida de poder adquisitivo de los pagos si la inflación se agrava.

EFECTO DE LA INFLACIÓN EN LA PRODUCCIÓN

Dependiendo de su severidad, la inflación puede tener un ligero efecto estimulante (llamado ahorro forzado) o un efecto recesivo importante como ocurre en la hiperinflación o inflación galopante. En general, los continuos cambios de precio hacen que los consumidores no estén seguros del verdadero valor de los productos, y esta incertidumbre reduce el volumen de compras.

Históricamente, los periodos de inflación se han asociado a picos en la actividad económica (cuando la actividad económica se encuentra al máximo y en expansión). El elevado precio de los productos y la incertidumbre sobre su valor real se ha identificado como una causa de la disminución de las compras en Estados Unidos durante los años 70 y 80. Pero algunos países logran ajustarse a altas tasas de inflación.

EFECTO DE LA INFLACIÓN EN LA PRODUCCIÓN

En el caso de una inflación moderada (4-6% al año), la renta adicional que excede a los costes permite a la mayoría de las empresas realizar nuevas inversiones, produciendo una expansión (que se llama ahorro forzado). Esto puede agravar la inflación, si la economía se encuentra ya en su punto máximo de actividad.

HIPERINFLACIÓN

La hiperinflación es la forma más grave y destructiva de inflación. Cuando el valor del dinero disminuye tan rápidamente que deja de ser un medio de intercambio, la economía vuelve al trueque y la actividad económica puede detenerse. Tal peligro puede aparecer incluso con una inflación moderada, porque las expectativas de inflación pueden producir espirales de inflación por aumento de los costes de producción y por exceso de demanda, provocando hiperinflación. Sin embargo, hay países que salen adelante con una inflación muy alta.

El ejemplo clásico de hiperinflación es el de Alemania durante los años 20. Se dice que el dinero había perdido tanto valor que el peso de los billetes necesarios para comprar productos era mayor que el de los productos que se podían comprar con ellos. No es de extrañar que la gente prefiriese evitar el uso de dinero en sus transacciones, pues simplemente no valía nada.

Ejercicio de repaso

Tareas

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