© 2000 John Petroff. Traducción 2006, Miguel Arce
Revisión: Jaime Romero.

D- Limitaciones de las cifras contables

A pesar de la aspiración contable de dar cifras orientadas al futuro, la principal deficiencia de todos los datos contables, desde el punto de vista del analista externo, es que lo más revelador para las decisiones financieras es lo relativo a los flujos de caja futuros (es decir, previstos), y es precisamente lo que la profesión contable no quiere afrontar bajo ninguna circunstancia. Es comprensible que los contables no deseen crear expectativas potencialmente falsas de los datos presentados en los estados de ingresos previstos, que son responsabilidad suya. De hecho, cuando en un informe anual aparece un estado de ingresos previsto, siempre va acompañado de la correspondiente exención de responsabilidad sobre su uso, y no han sido auditados y por tanto aprobados por auditores externos. Los contables no pueden respaldar las previsiones de resultados financieros, puesto que el rendimiento de la empresa depende de su administración, y no de un contable externo cualquiera. Las administraciones de algunas empresas, como Fuqua, publican previsiones, pero son muy pocas y los estados pro forma no están auditados.

La SEC anima a que las empresas americanas publiquen previsiones, proporcionándoles un "paraguas" que las protege de cualquier responsabilidad legal si revelan la información adecuada. Los informes anuales de las empresas americanas mencionan la Ley de 1995 (Private Securities Litigation Reform Act) y listan los factores que pueden causar diferencias en los resultados previstos. Además, en el informe obligatorio 10-K que solicita la SEC es habitual encontrar largas descripciones de las principales fuentes de riesgo para las empresas. Como los contables no desean intervenir en estas previsiones, no se han formulado patrones para su elaboración. Por tanto, es difícil comparar las previsiones que hacen las empresas, y es una lástima que las previsiones de resultados no puedan hacerse de una manera aceptable y uniforme.

Otra causa comprensible de que los contables no quieran intervenir en las previsiones es que pondrían en entredicho su credibilidad respecto a los resultados contables que presentan como fiables. Aunque las cifras contables sean fiables en grado sumo, en el sentido de que son lo mejor que pueden ofrecer estos profesionales, en muchos casos se deberán hacer ajustes, puesto que, aún si las cifras son aritméticamente correctas y verificables hasta su origen, es posible que no reflejen la realidad. O al menos, no una realidad útil para hacer predicciones sobre el rendimiento futuro de la empresa. A lo largo de los capítulos siguientes, escrutaremos cada cifra contable a la búsqueda de modificaciones, incrementos o reducciones que le den mayor significado.

Ver tareas de investigación R-6.9 y R-6.10.

Los problemas de las cifras contables pueden proceder de cuatro fuentes:
- limitaciones conocidas impuestas por las convenciones y patrones contables
- alejamiento de los principios de contabilidad generalmente aceptados por circunstancias específicas del sector industrial al que pertenece la empresa o de la propia empresa
- estrategias legítimas de la administración que el departamento contable no pueda tratar de forma adecuada sin apartarse del método empleado en años pasados
- intentos deliberados de manipular los resultados por parte de la administración.
Existe también una serie de estrategias que aplican las empresas para eludir legal o ilegalmente los impuestos que queda fuera del alcance de este manual.

Aunque rara vez se presentan casos de fraude directo en los informes financieros, ocurre ocasionalmente. En algunos casos, incluso empresas auditoras muy importantes se han visto ante los tribunales y se les ha impuesto el pago de indemnizaciones. La mayoría de las veces, es raro ver a analistas financieros implicados en estos casos. En un contexto más inofensivo, la administración de cualquier empresa siempre intenta mostrar su mejor cara, lo que se traduce en presentar el mayor beneficio y el menor riesgo posible. Una muestra habitual de esta estrategia es el alisamiento de ingresos (que se discutirá en la Sección A-4 del Capítulo 13). Si el riesgo percibido surge de la inestabilidad del precio de las acciones, que a su vez deriva de la inestabilidad de los beneficios, es evidente que habrá que evitar grandes diferencias de beneficios entre un año y otro. Es difícil decir hasta qué punto es legítimo el alisamiento de ingresos incluso para un auditor externo, por no hablar de los analistas externos. Hay muchas formas de trasvasar ingresos y gastos de un año a otro, como se verá en la Sección A-4 del Capítulo 13. Un analista debe estar en alerta constante para detectar tales tácticas, e intentará hacer correcciones cuando sean factibles y justificables, a pesar de que, presumiblemente, un auditor externo no lo ha considerado necesario.Obviamente, una corrección sería justificable si elimina un hecho o un asiento contable con pocas probabilidades de repetirse en el futuro. Pero de una manera realista, como se explicará en la Sección A-5 del Capítulo 13, las correcciones quedan fuera del cometido de un analista externo (excepto en el caso de una adquisición o fusión).

Dediquemos algo de tiempo a unas cuantas limitaciones derivadas de los propios objetivos y convenciones previamente descritos.

a)- La claridad requiere aglutinación y exige que los estados financieros, balance y estados de ingresos y gastos muestren sólo unas pocas líneas significativas, causando que muchos elementos se agrupen en una sola línea y eliminando la información útil que estos elementos pudieran tener. Este es el caso de la depreciación cuando se une a los gastos generales. En el año 2000, muchos estados de ingresos de empresas no manufactureras mostraban sus gastos operativos en una sola línea, sin detalle alguno. Esto es un menoscabo de la claridad que los redactores de los principios contables han ignorado. Algunos sectores, como las aerolíneas, han heredado requisitos de información financiera que desglosan los gastos operativos en todos sus elementos y listan ciertas sus estadísticas operativas, como el número de empleados y la producción por empleado. Estos sectores debería ser la inspiración de los redactores de principios contables.

Ver tarea de investigación R-6.12.

b)- La unidad de operaciones para la que se preparan los estados financieros puede requerir cierta disgregación, siempre necesaria en el caso de los informes consolidados. Aunque los informes anuales de los grupos financieros muestren los resultados de ventas y beneficios por línea de producto, estos datos no son suficientes, pues omiten mucha información sobre el rendimiento de las empresas.


Cuando una empresa tiene muchos departamentos, sectores o instalaciones, es importante saber qué sucede en cada una. Una de las dificultades principales para el análisis de las razones financieras en el caso de empresas con múltiples líneas de productos es la correcta selección de la rama industrial a la que pertenece, porque las razones financieras comparativas son diferentes entre los sectores que producen cada línea de productos. Esto es cierto no sólo para los grupos financieros, sino también para la mayoría de las empresas. Esta dificultad desaparece si se preparan los estados financieros por línea de productos. La norma SFAS 131 ha paliado este problema al exigir que se realicen "difunda información sobre los sectores de una empresa y los datos relacionados". La elección de los datos por sector, aunque útil, es bastante irregular. Por ejemplo, la depreciación aparece por sector, pero no en el estado de ingresos consolidado, mientras que los datos sobre investigación y desarrollo se muestran en el EI consolidado, pero no por sectores. Volveremos sobre el tema en la Sección B-4 del Capítulo 9.

En algunos casos, el problema puede ser la falta de consolidación, en especial cuando una empresa divide parte de sus activos en empresas independientes o sociedades con el fin de ocultar pasivos o resaltar ingresos procedentes de ventas a una de estas empresas "independientes". El ejemplo más infame de tal táctica fue el de Enron, pero hay casos desconocidos que han logrado engañar a los inversores. El problema ha adquirido tal magnitud que la FASB está trabajando en nuevos reglamentos que exigirán la consolidación de ciertas empresas no consolidadas aún si la propiedad sobre las mismas es menor al 50%.

Con fecha 1/23/02, Betsy McKay informaba en WS que la empresa Coca-Cola había escindido sus operaciones de embotellado por dos razones. La primera, que el enorme pasivo necesario para financiar las operaciones de embotellado (que efectúa Coca-Cola Enterprises Inc, por ejemplo) no aparece en la contabilidad de Coca-Cola Co. porque esta última posee menos del 50% del capital de la empresa embotelladora; y en segundo lugar, Coca-Cola Co. puede cargar precios más altos por el concentrado que vende a la embotelladora cuando necesite aumentar sus beneficios. A nadie sorprende que el jefe financiero de Coca-Cola, Gary Fayard, sea un abierto oponente al reglamento de consolidación propuesto por la FASB.

Ver tarea de investigación R-6.13.

c)- El ritmo de los ingresos y gastos puede estar desincronizado con los períodos contables. La actividad económica no se detiene el 13 de diciembre, ni en ninguna otra fecha final del año fiscal. Naturalmente, el término del año fiscal se suele elegir de forma que coincida con la época de menor actividad en la empresa. Por ejemplo, los grandes almacenes eligen esta fecha a finales de enero, y las estaciones de esquí a finales de mayo. Pero muchos proyectos se sitúan a ambos lados del final del año. Los valores devengados y diferidos ofrecen ciertos medios para asignar ingresos y gastos al período contable apropiado, pero no siempre. Por ejemplo, supongamos que como resultado de una campaña realizada en diciembre, se reciben pedidos en enero: para el analista, estos ingresos parecerán haberse producido a lo largo de todo el año anterior, y no habrá base alguna para suponer que no se repetirán al año siguiente. Este problema surgirá al calcular muchas de las razones financieras.

Ver tarea de investigación R-6.14.

d)- Las variaciones estacionales no suelen divulgarse para los costos ni para los ingresos, aparte de algunas excusas de la administración si hay malos resultados. Sin embargo, sería útil conocer, por ejemplo, si se van a producir acontecimientos políticos o económicos durante la temporada de mayor o menor actividad de una empresa para estudiar el impacto de tales acontecimientos.

Ver tarea de investigación R-6.15.

e)- Permitir la aplicación de distintos métodos contables para la depreciación, las existencias, los gastos por pensiones, etc, puede ser útil para diferentes estrategias administrativas, pero no refleja realmente lo que sucede físicamente con los activos, existencias o fondos de pensiones. Estas estrategias pueden ser precisamente las que algunas administraciones utilizan para manipular los ingresos. Al analista externo, esto le impide hacer comparaciones entre distintas empresas.

f)- Es necesario hacer estimaciones para que algunos elementos (por ejemplo, la vida útil de un activo, la existencia de cambios temporales en los precios, la proporción anticipada sobre deudas de difícil cobro, etc.) ofrezcan la oportunidad de realizar manipulaciones adicionales en los ingresos, eviten comparaciones con otras empresas y prevengan posibles reclamaciones de objetividad.

Las empresas que tienen contratos de largo plazo deben incluir las ganancias o pérdidas frustradas utilizando el método contable de valoración a precios de mercado, que se basa en dichos precios para estimar el valor del contrato. En el caso de Williams, una empresa de tuberías que también comercia con contratos de electricidad, los beneficios de más de un billón de dólares en 2001 procedentes de la comercialización desconcertaron a analistas financieros como Jeff A. Dietert, ya que la FASB no tiene reglas para la gran variedad de contratos de energía existentes. De hecho, no hay un mercado real para entregas de energía en 15 años, y Williams no revela su método para valorar los contratos, tal como informa William M. Bulkeley en el WSJ del 23/01/2002, página C16.

g)- La justificación de la objetividad en el uso de costos históricos para los activos fijos y otros elementos del balance y de los gastos, provoca que al cabo de unos años, incluso con ligera inflación, se presenten distorsiones que hacen que el balance general se convierta en una herramienta analítica muy pobre. El sistema americano utilizado en los años 80 para reflejar el efecto de la inflación en las dos declaraciones (que se han mencionado) ha demostrado ser inútil, si no realmente engañoso. En los países de Latinoamérica, Europa y la antigua Unión Soviética, que han experimentado una alta tasa de inflación durante varios años, la reeevaluación de activos con índices oficiales es un proceso necesario para que el balance general tenga cierto significado, pero también ha abierto la puerta a la manipulación de las cifras.

Ver tarea de investigación R-6.16.

h)- En muchos casos, no se rinden cuentas en absoluto de algunos de los activos de mayor valor y de los pasivos más perjudiciales. La buena voluntad y los derechos sobre la propiedad intangible no se muestran como activos de las empresas americanas que no los han adquirido. Pero está claro que clientes e inventos son fuente de prosperidad para cualquier empresa. Esta es una de las diferencias entre la contabilidad internacional y la contabilidad GAAP. En la mayoría de los países, aparte de los Estados Unidos de América, está permitido capitalizar los costos de inventos, patentes, derechos de autor y similares, aunque incluso con este método, las cifras registradas resultan insignificantes comparadas con los ingresos que pueden llegar a generar. En cuanto a los pasivos, las garantías que ofrece una empresa y los seguros deficientes pueden amenazar seriamente la vida de dicha empresa.

Ver tarea de investigación R-6.17.

i)- La calidad no puede medirse con cifras contables.

Por ejemplo, el gasto salarial no refleja la motivación de los empleados. Con todo, resulta evidente que la calidad es más importante que la cantidad.

Ver tarea de investigación R-6.18.

Naturalmente, la mención de todas estas limitaciones y problemas asociados con las cifras contables no pretende sugerir que no haya que utilizar esas cifras. También debería reconocerse de forma adecuada el esfuerzo pasado y presente de la profesión contable por superar algunas de estas limitaciones y problemas. Los datos contables, tal como se preparan, son lo mejor que se puede esperar, sobre todo cuando se comparan con otros datos, como los que se verán en el próximo capítulo. Sin embargo, los analistas deben tener presentes las deficiencias inherentes a las cifras contables que emplean, y corregirlas cuando sea posible.

Ver preguntas de revisión Q-6D.1 hasta Q-6D.15.

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Fecha de la última modificación: 11/10/2006
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